Cómo manejar la frustración, mejorar la autonomía y potenciar la autoestima para conseguir un mejor rendimiento académico

 

Hoy en Centro Lingua vamos a hacer una entrada un poco diferente. A lo largo del curso pasado, tuvimos cada vez más casos de niños que venían al centro presentando un bajo rendimiento escolar.

Muchos de ellos presentaban patologías de fondo pero muchos otros no. Tras llevar un tiempo trabajando con ellos, nos dimos cuenta que lo que hacía que esos niños mostraran ese bajo rendimiento era, entre otras cosas, la baja autoestima que presentaban (muchos no se creen capaces de poder hacer prácticamente nada).

Esta baja autoestima les llevaba a un menor rendimiento, porque no se ven capaces de conseguir el objetivo, por lo tanto no se esforzaban y cuando lo intentaban, al no conseguir el objetivo aparecía la frustración y la frustración nos llevaba a las rabietas.

 

¿Cómo se llega a este punto? ¿Un niño puede tener problemas de autoestima?

 

Por supuesto, un niño puede, al igual que un adolescente o adulto, presentar dichos problemas de autoestima.

Hoy os vamos a dejar algunas pautas para guiar a las familias y profesores, que pueden ser útiles en la reconducción de estos casos y con ello potenciar la autoestima.

Mejorar la autonomía (esto le va a ayudar a ganar confianza en si mismo):

  • Ser comunicativos: es muy importante hablar con ellos desde el respeto y la empatía. Contaos mutuamente que tal el día, cosas que habéis hecho, algo “negativo” que haya pasado y cómo lo habéis solucionado… así se sentirán tranquilos de contaros aquello que sienten y piensan.
  • Valorar su esfuerzo: hay que valorar no sólo el resultado de algo sino también el esfuerzo que se ha puesto en realizarlo, así como si no ha habido oposición por su parte a realizarlo.
  • Evitar hacer todo por ellos: los niños tiene capacidad para realizar diversas tareas en casa, animarles a que quiten y pongan la mesa, que se pongan a hacer los deberes solos, que hagan la cama… esto les ayudará a sentirse útiles y por tanto irán adquiriendo mayor autonomía.
  • Apoyar sus logros. Deben sentir el apoyo y el interés de los adultos de su entorno a medida que van evolucionando sus capacidades y van realizando con éxito tareas de manera independiente.
  • Permitirle razonar con tranquilidad, que no se sientan presionados por las críticas y las prisas. Si les cuesta expresarse, es necesario que tengan un tiempo para pensar y poder decir lo que quieren o sienten.
  • No caigáis en la tentación de compararlo con otros compañeros porque afectará su autoestima. Reforzarle las cosas positivas y decirle las negativas sin compararle con nadie, únicamente con ellos mismos.

 

Para mejorar la gestión de las emociones:

  • Cómo tratar las rabietas: Cuando los niños están inmersos en una rabieta no vamos a poder conseguir hacerles entrar en razón. Debemos dejar que se les pase, y seguidamente actuar. Lo primero de todo darles confianza y seguridad haciéndoles ver que entendemos lo que les sucede, pero enseñarles otras formas de actuar ante esos problemas, bien con algo que os ha pasado a vosotros o bien explicándole la mejor forma de actuar y animarle a que si le vuelve a pasar lo ponga en práctica.
  • Mejorar la autoestima. Para ello, no debemos criticarles a ellos sino a su conducta, por ejemplo, reforzarle algo positivo de ellos para corregir algo malo. Ej: eres educado y bueno, no debes pegar a tus compañeros. Si te molestan, comentar esto a la profesora. Ej: estoy segura que puedes hacer esta actividad, el otro día lo conseguiste. Reforzarle siempre con palabras de ánimo ¡tú puedes!, ¡sabes hacerlo!
  • Hay que procurar ponerse en la piel del niño y entender sus razones y motivaciones. Preguntarle y escucharlo.
  • No debemos recriminarle jamás porque haya experimentado una emoción, tan solo hacerle notar las conductas negativas que le haya producido y ofrecerle las posibles conductas positivas.
  • Conviene evitar discursos abstractos; hay que usar frases cortas orientadas a la acción. Sin aplicar adjetivos ofensivos a su conducta.
  • Predicar con el ejemplo. No tener inconveniente en mostrar las emociones propias.
  • Hay que reconocer los errores propios y evidenciar qué se está haciendo para repararlos.
  • Entre adultos, se debe evitar mantener conversaciones de temas inapropiados para niños delante de ellos.
  • No mentirles nunca, bajo ningún pretexto. Ahorrarles la parte de los hechos que no están capacitados para entender, pero no alterar la verdad con falsedades.
  • No permitirles bajo ningún concepto que los niños se burlen, humillen, falten al respeto o traten mal a ninguna persona o animal.
  • Hay que ponerles límites y normas en casa.
  • Debemos evitar que los niños pasen mucho tiempo jugando a juegos solitarios de Tablet o PlayStation.
  • Tanto los premios como los castigos tienen que ser proporcionales, justos y coherentes. Los premios deben ser asequibles y los castigos evitables.
  • Para potenciar la autoestima debemos incentivar su curiosidad y fomentar su creatividad. No bloquear su iniciativa diciéndole cómo hay que hacer las cosas.
  • Debemos estar receptivos a las cosas de la vida que podemos aprender observando y dialogando con los niños.
  • Demostrarles siempre que se les quiere.

 

Si siguiendo todas estas pautas no encontráis mejora, podéis contactar con nosotros y os ayudaremos!!!!!

 

MARTA JIMÉNEZ

Pedagoga y Maestra de Educación Primaria de Centro Lingua

N.Col.: 28/47937